Siguió el pronóstico hasta que estuvo en condiciones de retransmitir la información: se dio vuelta, me miró y con tono catástrofe me avisó "hace muchísimo frío, y es porque está la Osa Polar".
Pequeñas delicias de la vida cotidiana. El formato web 2.0 de un diario de anécdotas familiares.
Bienvenidos...
Un espacio interior que da a la calle. Algunas historias son internas porque son de esas que pasan dentro de uno y no siempre se cuentan ni se muestran. Otras, porque son de nosotros con otros. Historias de nuestra propia historia o historias contadas desde dentro. Historias internas también es el espacio donde están las cosas de mis hijos, sus anécdotas, algunas de las infinitas escenas que me hacen vivir lo mejor de mi vida: Juli, Fafa y Santi. Por ahora escribo yo. Mañana tal vez escriban ellos.
Que lo disfruten como disfruto de vivirlas y escribirlas. Que sufran junto a mí. Que se alegren. Que compartan o disientan. Como sea, gracias por tomarse el tiempo de leer.
Fer
Las 3 mejores razones
Que lo disfruten como disfruto de vivirlas y escribirlas. Que sufran junto a mí. Que se alegren. Que compartan o disientan. Como sea, gracias por tomarse el tiempo de leer.
Fer
Las 3 mejores razones
martes, 12 de julio de 2011
Bicho de frío
domingo, 15 de mayo de 2011
¿Apta todo público?
Cocinábamos torrejas de domingo con Julieta, y charlábamos. "En la casa de Lara vi Rattatouille en persona", me cuenta. Para los no iniciados, es una película de ratoncitos cocineros, y "en persona" significa "no animada sino actuada".
"Pero claro, los ratones no hablan". "Ah- indago- ¿y cómo hacen? ¿les ponen una voz, un actor que dice lo que diría el ratón?". "No, mamá, los ratones no pueden hablar como humanos. Si es en persona significa que es como es en realidad". "Ah -extrañada- ¿y cómo se entera el espectador de lo que el ratoncito piensa o dice?", insisto.
Me mira exasperada. "A ver: los ratones no hablan. Se comunican entre ellos con un idioma propio. Algunos veterinarios que se dedican a ratones, les entienden. Si sos de esos veterinarios, la mirás como viene; si no, le tenés que poner subtítulos en castellano". Obvio.
"Pero claro, los ratones no hablan". "Ah- indago- ¿y cómo hacen? ¿les ponen una voz, un actor que dice lo que diría el ratón?". "No, mamá, los ratones no pueden hablar como humanos. Si es en persona significa que es como es en realidad". "Ah -extrañada- ¿y cómo se entera el espectador de lo que el ratoncito piensa o dice?", insisto.
Me mira exasperada. "A ver: los ratones no hablan. Se comunican entre ellos con un idioma propio. Algunos veterinarios que se dedican a ratones, les entienden. Si sos de esos veterinarios, la mirás como viene; si no, le tenés que poner subtítulos en castellano". Obvio.
lunes, 18 de abril de 2011
¿Polvo de estrellas?
"No de todos la caca es marrón. La caca de los unicornios es plateada". (SIC)
Y el que diga que Santiago no viene con datos fundamentales...
Y el que diga que Santiago no viene con datos fundamentales...
miércoles, 9 de febrero de 2011
Hijos nuestros
La de hoy era una jornada netamente futbolera, bien de selección. A las 5 de la tarde el amistoso Argentina-Portugal de las selecciones mayores. A la noche, el partido de los chicos del sub-20 contra Uruguay compitiendo por un lugar en los juegos olímpicos y la clasificación al mundial.Fafa y Juli estuvieron indagando toda la tarde acerca de los dos partidos. Cuando los llevaba a la colonia, convinimos que cuando los íbamos a buscar a la salida, nos quedábamos a terminar de ver el partido de "los grandes" y que después nos volvíamos a casa temprano para poder ver el partido de "los chicos".
Después del 2-1 de la selección mayor, cuando llegamos a casa, Juli me encara y me dice seriamente:
-Papi, ¿por qué yo nunca vi el partido de los hijos?
-.... -respondí con un largo silencio mientras la miraba atónito tratando de descubrir qué me quería preguntar
- ¿Eh? ¿Por qué? -insistió.
- ¿Qué hijos Juli? -le pregunté cuando perdí la ilusión de responderle sin haber preguntado para seguir siendo el que todo lo sabe.
- Los del equipo... -respondió no muy convencida.
Yo seguía tratando de buscar respuestas a preguntas que seguía sin entender. Una quimera. Pero como ya me había resignado a dejar de ser el sabelotodo, seguí indagando.
- No te entiendo Juli, ¿los hijos de qué equipo?
- Noooo, el equipo de los hijos
- ¿Pero de qué hijos? -me salió impaciente
- ¡Los que juegan ahora a la noche!!!! ¡Los chicos!!!-respondió más impaciente que yo
Ahí me cayó la ficha. Y evitando que la sonrisa se convirtiera en carcajada le aclaré:
- No, Juli, los que juegan no son los hijos de los jugadores de la selección... les decimos "los chicos" porque tienen menos de 20 años... pero no son los hijos de los que jugaron recién...
- Ah -dijo mientras fruncía el ceño.
Se quedó pensando, masticando bronca por el yerro (a la princesita no le gusta ese lugar). Pero las cosas no iban a quedar así nomás...
- Fafaaaaa!!!!! -vociferó Juli- No son los hijos!!!!!!! Estás diciendo pavadas!!! -aseguró con aires de sapiencia.
- ¿Eh? ¿Cómo que no? Preguntale a papi...
- ¿Eh? ¿Cómo que no? Preguntale a papi...
viernes, 4 de febrero de 2011
Ladrones de rascadas
En mi familia hay un curro. Histórico. No puedo distinguir cuál de los tres arrancó con la solicitud. Hoy es claro que el delegado y principal representante es Santi.
Cuando era apenas un bebé y apenas balbuceaba las primeras palabras, empezó a usar el recurso. Le costó mucho más decir "papá" y "mamá" que... "más caddneee" (sí, quería comer el pibe, qué mamá ni papá!!!). Pero poco después de eso aprendió a pedir cosas. Entre ellas, cuando ya estaba a punto de volcar porque al conejito de Duracel no le quedaba ni un poquito de resto, venía a buscar refugio y mimos al son de "¿me agrrrascás laspalda?". Bueno, después (o tal vez antes, pero la simultaneidad del crecimiento de mis vástagos no me permite distinguir mucho los tiempos) Fafa y Juli también lo hicieron suyo.
Cuando "hace sueño" o piden mimos, el "me arrascás laspalda" es un clásico.
Hoy terminaron de cenar y después de que Juli, que ya está hecha una señorita autónoma, se fue a su cama, Fafa se revolcó en el sillón del living donde yo estaba sentado y me elevó el pedido de "arrascamiento despalda". Claramente, mi rascada no es igual que la de Sol. Mis uñas son casi nulas y el grosor de mis dedos está más cerca del racimo de chorizos que de las manos de Bruno Gelber. Pero Fafa, diplomático y comprador como pocos, mientras yo le rascaba me repitió algo que ya había enunciado hace unos meses: - Mami me arrasca mejor, pero vos aunque me arrascás menos, al mismo tiempo que me arrascás me hacés masajes -dijo en clara alusión al volumen de mis dedos...
Al rato pidió algo que ocurre casi nunca y para ellos es todo un plan: ir a dormir a la cama de mamá y papá. Y allá fue, con mimos de su madre incluidos.
Santi, que estaba intentando jugar al Mahong, dijo que él también quería ir a la cama de papá y mamá. Pero antes... Mahong. Lo ayudé más de la cuenta -y con protestas en el medio- para acortar los tiempos. Cuando el solitario chino puso el cartelito de "No more moves" él consideró que había ganado... y se fue a nuestra cama.
Con Fafa ya desnucado, Santi vio su oportunidad: "¿Me arrrascás laspalda?". Sol estiró lo inevitable con un "Bueno, lavo los platos -que nunca lavó- y vengo a rascarte la espalda". Santi, que sabe que eso de lavar los platos es algo que dura mucho (tanto que casi siempre él se duerme antes de que termine la tarea), espetó. "Noooooooo... lavar los platos, no!!!". Pero no le quedó opción... hasta tres minutos después que empezó a llamarnos a los gritos. En un momento, respondí a la requisitoria y fui.
- ¿Y mami? - me preguntó desagradecido.
- Está lavando los platos -respondí consecuente con la mentira piadosa acerca de los platos que todavía dormían en la bacha esperando que alguien, a su vez, se apiadara de su suciedad...
Con cara de "yo no fui" Santi me reiteró el pedido:
- Bueno, arrascame un poco vos y después que venga mami...
- Ok, ahora te hago yo y después la llamo -le dije mientras me preguntaba ¿y mi arrascada que es? ¿verdurita?...
Tres minutos. Aunque creo que fueron menos. Y Santi se "adurmió".
Ahora, si me disculpan, me voy a dormir. Pero antes tengo que mover a Laurel y Hardy de nuestra cama para poder descansar un poco. Ah, y tengo que pedirle a Sol que me arrasque laspalda...(NR: Laspalda de la arriba a la izquierda es muy parecida a la mía...)
jueves, 27 de enero de 2011
El padre de la novia
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Fafa
Y sí, el momento iba a llegar, indefectiblemente. Hace unos cuantos meses Fafa sobrevoló el tema pero una serie de maniobras elusivas permitieron no entrar en detalles. Pero él no es precisamente de los que compra cualquier huevada que uno le diga. Y si le esquivás un tema, tenelo por seguro, va a volver a la carga.
Anoche estábamos mirando tele con Sol cuando irrumpe el vástago del medio pidiendo y haciendo mimos en simultáneo. Pero el objetivo no era sólo ese, claro. Sin filtros de ningún tipo me pregunta: "Papi, ¿vos cómo hiciste cuando no estabas más con tu novia?". Todavía medio confundido le repregunté: "¿Qué novia Fafa?". "De tu querida... ¿o era tu esposa? La mujer con la que estabas antes de mamá..."Con Sol nos miramos y yo me di cuenta de que era el momento de explicarle que no siempre el amor dura para siempre. Pero cargaba con todo el prejuicio y esa actitud proteccionista que uno toma cuando les habla de la muerte, o de las enfermedades ajenas o de todo eso que uno no quiere que se imaginen que les puede a pasar a papá y a mamá.
- Sí, era mi esposa.
- ¿Te habías casado? ¿Y cómo hiciste cuando... cuando no estvieron más juntos con tu esposa?
Sol aguantaba la risa de verme literalmente contra las cuerdas. Yo hacía un repaso mental ultra veloz del "Manual de padres en segundas nupcias" buscando el capítulo "Cómo explicar que papá alguna vez se enamoró de otra persona que no es mamá y después se divorció". Obviamente, no lo encontré. Así que mientras que yo decidía usar la técnica más efectiva, decirle las cosas tal cual fueron, Sol en simultáneo me alentaba en inglés (ya nos queda poco de ese recurso para hablar de algo delante de ellos sin que entiendan), a encararlo por ese lado.
Recurrí a las técnicas en desuso de locutor para colocar una voz firme y segura. Aclaré la gargante y dije:
- Después de un tiempo de estar juntos nos dimos cuenta de que ya no nos gustaban las mismas cosas, que queríamos cosas diferentes y que había varias otras cosas en las que no estábamos de acuerdo. Hablamos mucho, y como ya no nos queríamos tanto como para estar juntos toda la vida, decidimos que lo mejor para los dos era no estar más juntos y que cada uno pudiera estar con otra gente, conocer a otras personas y seguir cada uno por su lado para poder sentirnos bien y ser felices. Entonces nos separamos... Y al poco tiempo la conocí a mamá-le dije suspirando aliviado por haber saltado la valla, si no con éxito al menos sin voltearla.
- ¿Y fueron a decirle al juez?
- Sí, claro, le dijimos al juez.
- ¿Y al padre?
Intuí que estábamos ante el comienzo de una conversación dificil. Porque explicarle la relación con mi ex suegro era ya demasiado abstracto. Pero fue más difícil de lo que pensaba. Como si fuera poco, a los temas del corazón se sumaron cuestiones religiosas.
- ¿Qué padre, Fafa?
- Al padre del Dios... el señor de la Iglesia.
- No, Fafa, a Dios cada uno se lo dice por su cuenta, de la manera que quiere.
Lo que siguió fue una disquisición bizarra para explicarle que ese señor era cura o sacerdote, pero que le decíamos "padre" pero que no era el "padre de Dios", que Dios no tenía padre. Por suerte evitamos empezar a hablar de Jesús y la Santísima Trinidad...Pero como todo no podía ser tan fácil (si a lo que acababa de ocurrir se lo puede llamar "fácil") Fafa siguió escarbando...
- Papi ¿y tenés fotos de... de... ?
- ¿De Alejandra?- Sí, de la que estaba con vos antes de mamá.
- Sí, Fafa, tengo.
- ¿Las puedo ver?
Todavía tengo que desempolvar cajas y ver si rescato alguna foto... Pagaría por saber -más allá de la obvia comparación de belleza de la que su mamá va a resultar vencedora- qué cosas pasan por la cabecita de Fafa para querer saber cómo es que me divorcié y qué lo mueve a querer ver las fotos de "la otra".... Escucho ofertas...
Talento o tá lento
Los varones jugaban al metegol. A la distancia, escuchaba a Santi refunfuñar. Hasta que vino a presentar el reclamo: "Fafa hace trampa". Antes de tomar medidas apresuradas, lo intimé "¿seguro que está haciendo trampa?". Sentenció, indignado "sí, hace trampa, mueve los jugadores mucho más rápido que yo".
viernes, 21 de enero de 2011
Realmente un mal momento
Estábamos en el club, entre semana. Debía ser el único día en el año en que en la cartera no tenía las toallitas húmedas, pero claro, eso no era motivo para que mis hijos no quisieran ir al baño. Porque si hay un aparato que les funciona bien a mis hijos es el digestivo. Les funciona varias veces al día, con ritmo y sin escatimar.Lo cierto es que no teníamos toallitas húmedas, pero afortunadamente los baños del vestuario de damas tienen bidet. Abrí las canillas y esperamos un ratito a que el agua se templara. Fui a buscar jabón líquido al dispenser, y el agüita seguía saliendo friíta. Cerré la canilla fría y comprobé que, efectivamente, no salía agua caliente. "Sale fría" sentenciaba Fafa cada 15 segundos con cara de "vos no pretenderás que yo". A los 8 minutos, y con el jabón líquido chorreándome a la altura del codo, corté por lo sano "hijo, te mojo, cierro, te enjabono, y luego abrimos un momentito para enjuagar". Sin ninguna convicción, accedió.
Lo mojé, cerré, lo enjaboné y volví a abrir el agua para enjuagarlo. Se movía, se incorporaba, se corría "pero hijo, por Dios, dejame enjuagarte de una vez".
Y entonces alzó la cabeza y me miró. Con una carita que soy incapaz de describir. Desazón, desesperación, resignación. Todo junto en esas facciones microscópicas. Y explicó "es que el agua helada me da en las bolas".
lunes, 3 de enero de 2011
Haciéndonos quedar bien
Hace un año, precisamente durante el almuerzo del 25 de diciembre de 2009, Santiago jugaba con la perra de su prima Camila, y no vio venir la hamaca que le abrió las dos cejas. No vamos a hablar de las 24 horas siguientes a ese instante, porque es preferible que queden en el olvido. Sólo recordemos que, mientras todo aquello sucedía, Santiago se reía y comía chupetines. Idéntica escena, un año más tarde, alguien evoca el recuerdo. Aseguro "y no hubo modo de que entendiera cómo fue la cosa, se pasó todo el año diciendo que en las cejas, lo que le pasó, fue que lo mordió la perra de Camila". Los demás nos miraban incrédulos, Fer asentía y reafirmaba "cada vez que se acuerda dice que fue la perra de Camila".
Para erradicar toda sombra de duda, lo llamo "Santi, vení, contale a la tía ¿qué te pasó en la frente?". Santi se da vuelta y me mira con gesto suficiente "¡mamá! me golpeó la hamaca". Sí, quedamos como unos pelotudos. Pero en fin, qué le hace una lancha más al Tigre...
jueves, 18 de noviembre de 2010
Estado civil: empatado
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Fafa
Anoche hablamos con Fafa mientras lo sacaba del baño y se ponía el pijama. Una vez más, los temas amorosos ocuparon nuestra agenda. En realidad, Fafa me puso al tanto de su relación con Maitena... En una charla puramente de hombres me reveló: "No soy más el novio de Maitena".
- ¿Pero cómo Fafa? ¿Por qué no son más novios?
Con cara compungida me confirmó que "desde el 8 de noviembre no somos más novios".
- ¿Y recién ahora me contás? -le dije con tono de cómplice defraudado.- Es que no te podía contar antes papi... -respondió con cara de "quedate tranquilo, gil"-. No te conté porque no habíamos definido...
- No entiendo, ¿qué no habían definido? - indagué con cara de gil.
- Lo que pasa es que Maitena no sabía si seguir siendo mi novia o volver a ser la de Mati M.... porque lo extrañaba un poco.
- ¿Entonces? - misma cara de gil.
- Nada, que con Mati volvimos a hacer "piedra, papel o tijera". Jugamos 4 veces para ver con quién se quedaba Maite...- me dijo mientra se subía el pantalón del pijama meneando la colita diminuta para un lado y para otro.
- Ahhhh... -le dije yo con cara de Dady Brieva en Agrandadytos- mirá vos... igual que Santi con Milu -agregué mientras trataba de entender cómo se les ocurre ese sistema tan particular de elección.
- Claro papi... -me dijo sobrándome como quien responde a la afirmación de una perogrullada,
- ¿Y? - yo con cara de gil sorprendido.
Fafa hizo un silencio breve. Le cambió la cara. Puso cara de pesadumbre y los ojitos del gato de Shrek. Me miró fijo y con absoluta solemnidad, tono grave y gesto adusto. Y aclaró de un plumazo todas las dudas sobre la relación amorosa más indefinida de primer grado.
- Que ganamos dos cada uno... empatamos... Así que ahora... ninguno de los dos es el novio de Maite...
¿Y cómo harán con la división de bienes? ¿Se la juegan a la payana?... Lo parió!
¿Y cómo harán con la división de bienes? ¿Se la juegan a la payana?... Lo parió!
martes, 16 de noviembre de 2010
Vamos que al fondo hay lugar
El fin de semana había sido de mucho potreo y de mucho consentimiento materno, ya que el padre de las criaturas estaba en Rosario por trabajo. Habían embuchado cualquier cosa en cualquier orden. No están acostumbrados a tomar gaseosa, pero habían tomado litros. Jamás comen golosinas, pero al heladito de la tarde siguió un chocolatín para cada uno. Tampoco son habitués hamburguesas ni papas fritas, pero estaban para batir el record mundial. Cómo habrá sido, que para la tercera comida del fin de semana Fafa pidió "fireritos" con manteca y Santi, sopa.
Julieta, of course, siguió fiel al imperialismo del Fast Food. No comió una hamburguesa: comió dos.
Para el domingo a la noche, regresado el padre, volvimos al esquema del pollito tranqui, pero el lunes viene la abuela. Y la abuela tiene una cita obligada y quincenal con la chatarra que pinte. Cuando no es Arcos Dorados es BERBERQUIN y, si no, fritanga de Casimiro. Qué se le va a hacer. Los pibes felices y la abuela otro tanto.
El lunes a la tarde la jornada se extendió, y llegaron a las 20.30, inmundos y fundidos. Baño urgente y... ¿da para cena??? Fafa, as usual, desnucó a las nueve. Un comensal menos. Pero mami, que pretendía mantener un cierto orden, sin demasiada convicción, les preguntaba insistentemente si alguno quería comer algo. Juli, con los párpados a media asta, decía que no mientras se debatía entre intentar espiar un dibujito o enfilar para la cama. Los planes cambiaron cuando, pulgar "del sueño" hasta la garganta, aseguró "voy al baño".
Desde el mismísimo inodoro, me llamó. Sentada, más cerca de Morfeo que de Baco, aseguró "yo no iba a comer nada, porque no tenía hambre, pero ahora que hice caca...".
Sí, cenó.
Julieta, of course, siguió fiel al imperialismo del Fast Food. No comió una hamburguesa: comió dos.
Para el domingo a la noche, regresado el padre, volvimos al esquema del pollito tranqui, pero el lunes viene la abuela. Y la abuela tiene una cita obligada y quincenal con la chatarra que pinte. Cuando no es Arcos Dorados es BERBERQUIN y, si no, fritanga de Casimiro. Qué se le va a hacer. Los pibes felices y la abuela otro tanto.
El lunes a la tarde la jornada se extendió, y llegaron a las 20.30, inmundos y fundidos. Baño urgente y... ¿da para cena??? Fafa, as usual, desnucó a las nueve. Un comensal menos. Pero mami, que pretendía mantener un cierto orden, sin demasiada convicción, les preguntaba insistentemente si alguno quería comer algo. Juli, con los párpados a media asta, decía que no mientras se debatía entre intentar espiar un dibujito o enfilar para la cama. Los planes cambiaron cuando, pulgar "del sueño" hasta la garganta, aseguró "voy al baño".
Desde el mismísimo inodoro, me llamó. Sentada, más cerca de Morfeo que de Baco, aseguró "yo no iba a comer nada, porque no tenía hambre, pero ahora que hice caca...".
Sí, cenó.
Vocabulario técnico
Mientras poníamos la mesa para almorzar en el club, Santi jugaba con los cubiertos. Los apilaba, los alineaba, murmurando y reconstruyendo, hasta que logró resultados inesperados: "inventé una máquina", espetó, mientras yo soltaba atónita el paquete de 140 servilletas. Pero la solvencia en el hablar iba a durar poco. "Se llama CRUSHIDOR, porque se hace con un tenedor y un CRUSHISHO".
sábado, 30 de octubre de 2010
Pesca de votos
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Santi
Fue una elección dividida. 66,66% vs. 33,33%. Fafa y Juli votaron por ver la peli de "Bob Esponja" y Santi por "Atrapatiburones" (que es la traducción santiaguística de "Espantatiburones"). Tras vanos intentos de convencer a sus hermanos de que -más allá del resultado del comicio- había que ver la película que él quería, Santi buscó apoyo ideológico a su fraude tratando de convencernos a Sol y a mí de que la mejor peli era Espantatiburones.Como argumento, nos contó parte del guión de su preferida para ver si dábamos vuelta el resultado. Y en esa mini avant premiere nos adelantó que había una escena en la que en la punta de una caña de pescar, había un "busanito" en el "ganche" y que había atrapado a dos peces: un tiburón y una "olca"... Ya quedan pocas...
lunes, 25 de octubre de 2010
La reina del eufemismo
En un acto de derroche y opulencia, les llevé a los chicos unas lamparitas para leer en la cama, con un brochecito que se fija al libro. Existen desde que el mundo es mundo, y ojalá sigan existiendo, porque a juzgar por lo que las pagué y la calidad que evidencian, pueden llegar a durar, pongámosle, una semana. Pero una cosa es que el producto sea perecedero y otra es que lo descuarticen. Así que se las dí, leyeron en la cama, y luego las guardé. Pero a Julieta no le causó ninguna gracia, porque ella es "grande".
"Me la podés poner encima del mueble, como el órgano y la computadorita, que me los tuvieron que poner ahí para que no me los agarrara (gesto de deditos como comillas) "cierto Santiago"."
jueves, 21 de octubre de 2010
A lo macho
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Santi
Mientras le ponía el pijamas a Santi, me planteó que él era el novio de Milu pero que tal vez podría ser el novio de Belu. "¿Por qué?", le pregunté. "Por que lo pensé mejor. Y además, porque Milu también es novia de Vicente...". Sol se acercó sigilosamente tratando de no interrumpir el clima de confesionario. A mí, este rapto de poligamia prematura me sorprendió un poco (a decir verdad, no mucho, desde que Fafa me contó exultante que tenía tres novias...). Pero el instinto de preservación de Santi me pareció sano. Belu no tiene dos novios. miércoles, 22 de septiembre de 2010
Sin bostezar por dos semanas ¿y qué?
- Doctora, hace como dos horas que intento bostezar y no puedo- dije.
- Sí, me imagino... y probablemente por un par de semanas más tampoco puedas -respondió ella, unos 28 o 29 años, médica clínica de guardia del Hospital Italiano- Esto duele muchísimo, es muy molesto y tarda mucho en irse.
Palabras más o menos, fue esa parte del diálogo -entrecortado por mis puntadas en el costado izquierdo del pecho- después de ver la placa de torax. Así terminó la jornada deportiva, el clásico de los martes con los papás de compañeritos de los chicos (de Juli y de Fafa, todos mezclados). Yo, jugando de 7 libre en la mitad de la cancha mirando hacia mi arco, esperando el la bocha para un furibundo contraataque. Javier (papá de Iván) de arquero adelantado, sigilosamente a mis espaldas. Rebote en mi área, el defensor habilita pase largo a la mitad de cancha. Recibo y me hago un autopase hacia atrás. Me doy vuelta como una tromba para llegar a la redonda antes que el arquero (que yo desconocía adelantado). Él avanza, contundente, para cortar mi autopase. Cuando giro siento un hombro, contundente, en mi pecho a la vez que levanto la cara y le doy un tremendo mandibulazo en la oreja al estimado Javier.
Resultado: traumatismo y contusión costal, con inflamación ad hoc, en el único músculo que no se puede inmovilizar (por ese detalle de que uno tiene que seguir respirando, vio?). Y suspender actividad física por un mes.
Tratamiento: Ajo (derse) y Agua(ntarse) los puntazos por unas semanas mientras ingiero durante al menos 10 días una dosis para caballo de Diclofenac cada 12 horas (mi estómago, agradecido).
Efectos colaterales: cuando inspiro profundo, me doblo; si intento bostezar, no puedo...
Pregunta filosófica subyacente: ¿se puede vivir sin bostezar durante dos semanas?
Hoy, temprano, Juli y Fafa estaban despiertos en el patio. Después de haber terminado durmiendo en la cama de Santi, escuché de fondo una discusión bizantina sobre los gogos (neófitos, desasnarse en Wikipedia como lo tuve que hacer yo para saber a qué querían jugar mis hijos... ). Como se peleaban, me incorporo de golpe para ir a mediar y.... zas! el pinchazo que me deja doblado y sin aire...Creo que ni una hora y media de explicaciones moralizantes, ni un par de gritos, ni un par de chirlos, hubieran sido tan efectivos. Las caras de Juli y Fafa, aterrados, compungidos, anonadados y apenados por mi penosa situación y mi expresión de dolor se sumó a un silencio sepulcral que dejó de lado toda posible discusión sobre los malditos gogos.
"Papi, ¿estás bien?", "Papi ¿te duele?", "Papi ¿qué te pasó" se intercalaban las preguntas uno y otro mientras me abrazaban y me acariciaban. Yo, sentado a duras penas en la cama, les explicaba que estaba bien, que no se 'cropuparan' (diría Santi).
Hoy anduve con sueño todo el día. No pude bostezar. No me importó un pomo. Tengo todavía en mi mente la cara de ternura de los chicos como antídoto contra el dolor y el sueño. Probablemente no pueda bostezar por dos semanas... ¿Y qué?
lunes, 20 de septiembre de 2010
Incondicionalidades de género
Cuando vamos al club, mientras los chicos potrean (para eso vamos al club) Fer y yo jugamos a las cartas. Era algo que nos encantaba, solos o con amigos, y que las actividades cotidianas nos impiden normalmente. Pero somos unos locos bárbaros: los fines de semana, mientras los niños andan en patines, patineta o monopatín, corren detrás de la pelota o de ellos mismos, los padres nos evadimos, generalmente con la escoba de 15. Un plato.
El domingo jugábamos al Chinchón. Juli llega, pispea el block, y me felicita: yo tenía 60 y pico de puntos contra los -8 que tenía el padre. "No, hija", le explica Fer, "en este juego el que más puntos tiene pierde".
Se quedó un rato conmigo, que le explicaba al oído cómo funcionaba. Pero el éxito seguía acompañando al padre.
Al rato, apurada por los hermanos que empezaban alguna competencia imperdible, mientras se iba sentenció "no importa lo que digan, en todos los juegos el que tiene más puntos gana. Va ganando mamá". Eso es amor.
Taxonomía sui generis
Volvíamos del club. Hacía calor (gracias a Dios, con septiembre empiezan estas cosas). Les abrimos un poquito las ventanillas traseras y, claro, hubo quejas. Querían más. El padre les explica que como tomamos Libertador, que es una avenida rápida, no está bueno tener los vidrios muy abiertos porque puede entrar alguna basurita por la ventanilla, o... sarasa (SIC).
"Claro", asegura Santiago, "puede entrar un alcohol". Fer y yo nos miramos. Las posibilidades de que entrara algo por la ventanilla ya eran remotas, pero ¿un botellazo??
Sin que nadie le preguntara nada (los hermanos seguían quejándose y nosotros estábamos tratando de hacer sinapsis) amplía, con tono académico "un alcohol es un pajarito enooorme".
domingo, 19 de septiembre de 2010
Momento de decisión
Hay momentos en la vida como padres en que hay que decir la verdad, por cruda que sea. Hay momentos en que ya no hay lugar para eufemismos ni metáforas, y hay que respirar hondo: al pan, pan y al vino, vino. Anque cueste, aunque duela, nos hace crecer a todos. Son esas instancias cruciales en que uno tiene que tener el valor de asesinar una parte de la inocencia de sus hijos, en pos de una realidad suprema.
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