Bienvenidos...

Un espacio interior que da a la calle. Algunas historias son internas porque son de esas que pasan dentro de uno y no siempre se cuentan ni se muestran. Otras, porque son de nosotros con otros. Historias de nuestra propia historia o historias contadas desde dentro. Historias internas también es el espacio donde están las cosas de mis hijos, sus anécdotas, algunas de las infinitas escenas que me hacen vivir lo mejor de mi vida: Juli, Fafa y Santi. Por ahora escribo yo. Mañana tal vez escriban ellos.

Que lo disfruten como disfruto de vivirlas y escribirlas. Que sufran junto a mí. Que se alegren. Que compartan o disientan. Como sea, gracias por tomarse el tiempo de leer.

Fer


Las 3 mejores razones

martes, 30 de junio de 2009

Ser buen papá tiene (al menos) un beneficio...

Estaba enojado (muy). Conmigo, con mis circunstancias, con algunas actitudes de gente cercana (muy). Y porque sí, me reencontré con este video de mis vacaciones... (Ver video)

Lo miré por enésima vez. Me emocioné. Lo vi de nuevo y me dije... "Pero claro que hay muchas razones para ser feliz. Que tus hijos sean sanos, que estén bien, que sean alegres, que amen, que sean solidarios, que lloren, que se enfurezcan, que duerman, que sueñen, que te miren a los ojos, que te besen, que te abracen, que te quieran..." Sí, si algo pude haber hecho bien, estoy casi seguro de que es tratar de ser buen papá...

Si cuando pasen los años o me encuentre con la muerte llego a la conclusión de que, aún con los errores que cometo minuto a minuto, logré ser un buen papá, entonces sí, voy a saber que fui feliz. Porque ser buen papá es simple: solamente requiere ser buen esposo, buen hijo, buen vecino, buen compañero, buen empleado, buen jefe, buen ciudadano, buena gente, ser honesto, sincero, trabajador, alegre, solidario, sensible... solamente se requiere eso para ser un buen papá. Ergo, si fui buen papá, fui todo o casi todo lo demás... ¿cómo no voy a estar feliz?

domingo, 15 de febrero de 2009

La naturaleza del escorpión

Santiago y "Nenata" van juntos a la sala de 3. Como Santiago es Santiago y Renata, además de sus características personales, es nena, la diferencia es escalofriante. Renata está en todas. A Santiago todas le resbalan.

Alguien jugó un partido de paddle en la quinta. Otros alguienes lo miraron. Quedaron dos sillas, una al lado de la otra, mirando hacia la cancha, vacía.

Santiago y Nenata se instalaron ahí, uno sentado junto al otro, mirando a la nada. Rápidamente, Renta sacó un tema y giró para mirarlo. Empezó a contarle la película de "Barbie y la isla del Diamante" (o algo así). Le explicaba la historia, en la que Barbie era buenísima pero también había unas malas que eran malísimas, pero por supuesto, al final siempre el bien triunfa; los personajes, porque no era tan sencillo, había parentescos e historias anteriores a la que se narraba; la ropa, porque claro que cada una de las figuras tenía un vestuario que la caracterizaba y la diferenciaba del resto. Todo, con lujo de detalles y sin parar siquiera a respirar.

Santiago, que seguía mirando hacia el frente, a la nada misma, de tanto en tanto la miraba y le hacía un "ajá", o un "sí", o un "bueno". Como si hubieran tenido 10 años de matrimonio. Fer, a vos te estoy contando. Fer...

lunes, 31 de marzo de 2008

Las 3 mejores razones

Julieta ("Juli"), 5 años y 3 meses. Facundo ("Fafa" para todo el mundo), 3 años y 10 meses. Santiago ("Tati" según él mismo), 2 años y 4 meses.

Son mis hijos. Es una perogrullada y casi una cursilería (sí, por qué no, también una obviedad) pero son la razón de todo aquello por lo que lucho, por lo que trabajo, por lo que sueño. Son todo. Pero no me olvido de que uno vive primero por uno para poder estar bien para los demás. Ellos son el motor, pero yo pongo la nafta y decido para dónde va el carro.